En el continuo proceso de transformación que están sufriendo las
organizaciones y las empresas, debido, principalmente, a la evolución de las
nuevas tecnologías, los procesos productivos y las cadenas de valor están en
continua revisión.
El dato está emergiendo como el protagonista principal de esta transformación.
El dato se ha convertido en un activo, en uno de los principales activos de la
actividad económica. Cuando la empresa gestiona conscientemente el dato, se
convierte, toma decisiones mas eficaces y eficientes y actúa en el mercado de
forma diferente. Las empresas orientades al dato son más competitivas.
Cómo cualquier activo, los datos tienen un ciclo de vida. El ciclo de vida de un
activo son las diferentes etapas por la que pasa desde su creación hasta su
destrucción. En nuestro caso, el dato tiene un ciclo con condiciones muy
definidas, por ejemplo, su conservación puede estar reglada por obligaciones
legales, por la legislación vigente, o simplemente, por el valor que el dato
aporta a la empresa.
Si hablamos de su ciclo de vida entendemos que habremos de gestionarlo,
adoptar políticas para gestionar el flujo del dato a través del sistema de
información de la compañía a lo largo de su ciclo de vida. De ello, de la gestión
del dato nos ocuparemos en posteriores entradas de este blog.
De momento, definamos las principales propiedades que debe tener un dato
para que sea útil en nuestra empresa:
– Debe estar disponible
– Ser accesible
– Tener calidad
– Obtenerlo en el momento adecuado
– Ubicado en un lugar seguro
– Transformado en información.
Datos, datos, datos…
Estamos hablando de datos, pero ¿donde hallamos esos datos que
necesitamos para gestionar mejor nuestra organización?
Tenemos tres fuentes para obtener nuestros datos:
1.- Los que nuestra compañía genera diariamente a partir de su propia
actividad empresarial
2.- Los que nos puede ofrecer nuestro entorno más cercano a través de
nuestras redes sociales
3.- Finalmente, siempre podremos optar, si existe una justificación bien
fundamentada, a la adquisición de datos a terceros. Aquellos que almacenan
multitud de datos y que se dedican a la gestión y venta de los mismos.
Para acabar con esta entrada sobre los datos, nuestro consejo es que lo
primero que debemos aprender es gestionar nuestros propios datos. Si con Business Intelligence somos capaces de convertirlos en información, estaremos dando el primer paso para ser una empresa orientada al dato y para ser más competitivos.

